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Familiares presagiaron muerte de tres obreros en mina de ámbar en valle de Hato Mayor.

 
   Por Robert Benitez //EsteNoticias.Com   EL VALLE, Hato
Mayor.-
“Cuando tu vas a dejar ese trabajo, hay otra forma de ganarse la vida”
llegó a decirle Jerifer Beras, pareja de Eusebio de la Cruz Toribio, quien
murió junto a otros dos obreros en una mina de ámbar en la comunidad Siete
Cañadas, en el agrícola y minero municipio de El Valle, a 33 kilómetros al
norte de Hato Mayor.



      Narró que la última vez que vio a su esposo fue el domingo en
la noche y que volvió a saber de él cuando lo tenían en la morgue del hospital
de El Valle, la mañana de este martes, ya muerto.




   Eusebio
deja cinco hijos en la orfandad, incluyendo la menor Crismaily, que llegó
decirle a su padre “No te vaya papi al campo, porque no te voy a ver”.


   
     Lidia
Susana  Javalera, madre del otro dominicano que murió  en la tragedia
más grande  ocurrida en minas en la Capital  del Ámbar,  como es
denominado el agrícola y minero municipio de El Valle, reveló  que algo
grande  rondaba  en su cabeza  que afectaría  a su familia.


  «Sin embargo,  nunca imaginé  que
recibiría  en la mañana  el cuerpo de mi hijo Rafaelito»,, dijo
entre sollozos  y grito la atribulado madre.


      

     La médico
legista Subeidy Bentura Reyes, dispuso el traslado de los cuerpos de los tres
obreros recuperados de una mina de ámbar en el municipio de El Valle, provincia
Hato Mayor, con lo cual se busca determinar las reales causas de muerte.


   Preliminarmente certificó muerte por asfixia y posible
inhalación de un gas tóxico, hasta ahora de origen desconocido.



       

   El martes 22,
cuando aún  se examinaba los cuerpos de dos de las víctimas  en el
hospital de El Valle, familiares velarán en la sala de su casa en Mango 
Limpio,  el cuerpo de Rafael  Nolasco Javalera, llegó  la médico
legista, un coronel  de la Policía a buscar  el cadáver , para
llevarlo Inacif, lo que encontró  resistencia  en familiares y vecinos, 
que en principio se negaban  entregar  el difunto.

     

   En
tanto que los cuerpos de Eusebio de la Cruz Toribio y del Nacional haitiano
Andrés Seguí, fueron examinados en la morgue del hospital municipal de El
Valle, donde fueron llevados tras ser recuperados de una profundidad de más de 120 pies.

     Lidia
Susana  Javalera, madre del otro dominicano que murió  en la tragedia
más grande  ocurrida en minas en la Capital  del Ámbar,  como es
denominado el agrícola y minero municipio de El Valle, reveló  que algo
grande  rondaba  en su cabeza  que afectaría  a su familia.



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